sábado, 28 de abril de 2012

LA GUERRA DEL RIF

   España se va introduciendo poco a poco en el territorio del Rif, desde Ceuta y Melilla, con sus empresas mineras y de ferrocarriles . Desde el principio los rifeños les atacan . En 1909 un atentado contra unos mineros provoca el envío de tropas masivo desde Barcelona ( Desastre del Barranco del Lobo y La Semana Trágica) .   
   A partir de 1912 Francia le cede a España el protectorado de esta región montañosa del Norte de Marruecos pero hasta 1920 no se puede decir que hubieran ocupado integramente el territorio, construyendo fuertes ( blocaos)  y asegurado defensas.

Fuertes y blocaos típicos del Rif
   En 1921 se sublevan las tribus del Rif central bajo el liderazgo de Mohammed Abd al-Karim al-Jattabi, conocido como Abd el-Krim o Abdelkrim, juez islámico de Melilla ya que había estudiado Derecho en la Universidad de Salamanca.Abdelkrim ataca a las tropas españolas acampadas en Annual bajo el mando del General Silvestre (de familia de militares y con amplia experiencia en la Guerra de Cuba).  
   Silvestre ordena la retirada de Annual y el ejército español huye de una forma desordenada y vergonzosa. 3000 rifeños los persiguen y matan a 13000 soldados españoles que huían hacia Melilla. El propio General Manuel Fernández Silvestre muere y su cadaver desaparece. Aquí os enlazo un blog privado muy interesante sobre este misterio.

General Fernández Silvestre y Abdelkrim.
   Los supervivientes del Desastre de Annual se refugiaron en el fuerte del Monte Arruit donde resisten dos semanas asediados por los rifeños. Están solos , nadie les ayuda , ni acuden refuerzos ni apenas tienen víveres ni munición en el cuartel...lo que demuestra la mala organización del ejército español. Terminan por rendirse pero los rifeños no cumplen sus promesas y terminan matándolos.
   El Desastre de Annual  pone de relieve que un ejército descentralizado, escaso y mal armado como el rifeño (que no cuenta con apenas artillería y no posee aviones ni barcos) consigue derrotar a un ejército mucho más numeroso y preparado . Pero Las tropas españolas demuestran estar desmotivadas , desorganizadas y corruptas , formadas  por soldados de reemplazo asustados y deseosos de volver a sus casas.
   Arturo Barea escribe su vida en la trilogía La forja de un rebelde, y le dedica el segundo libro La Busca a su experiencia en Marruecos. Ya en el primer capítulo se describe cómo era ese ejército español.
Cadáveres de soldados españoles en el Monte Arruit.
   El Desastre de Annual obliga al rey Alfonso XIII en Julio de 1921 a formar un nuevo gobierno de concentración bajo la presidencia de Maura. Lo primero que ordenan es un informe para investigar qué había pasado en Annual. Se llama el Expediente Picasso. que pone de manifiesto errores, negligencias y la actitud temeraria del General Silvestre ( como estaba muerto le echan la culpa...).
   Este informe no convenció a los ciudadanos que ´creían que Alfonso XIII había animado  esta acción. los gobiernos se tambalean y Miguel Primo de Rivera da un golpe de eestado el 13 de Sptiembre de 1923.
Mientras, en Marruecos Abdelkrim había declarado la República del Rif.
España y Francia organizan una ofensiva conjunta para someter finalmente a Abdelkrim: El desembarco de Alhucemas.
   El escritor Ramón J. Sender describe en estos capítulos de su libro Imán la deseperada  huída desde Annual por el desierto rifeño del soldado Viance, solo , desprotegido, sediento..... Viance es un herrero aragonés , humilde, joven, enamorado; que llaman a quintas para luchar en Marruecos.
Como dice el mismo Viance al regresar licenciado:
 “No se licencia ninguno de los que vienen aquí. Ni yo. El que viene se queda aquí y luego echan pa España un pelele, un tío exprimido, sin jugo”.

lunes, 23 de abril de 2012

LOS PAZZI: DE LA CAPILLA AL ASESINATO.

    Brunellescci construye la famosa capilla para la poderosa familia Pazzi rival de los Medici.
    El Domingo 26 de Abril de 1498 , en  la Catedral de Florencia tras la misa los Medici serían aniquilados.
    Detrás de este atentado estaba el Papa Sixto IV ( Francesco della Rovere en la vida civil...y el artífice de la Capilla Sixtina)) que compró el territorio fronterizo de Imola que pertenecía a Lorenzo. El dinero se lo prestó al Papa la familia de los Pazzi , conocidos banqueros y que traicionan a los Medici ya que les habían jurado y rejurado que no ayudarían al Papa , pero los privilegios que le da a cambio el Papa a los Pazzi son muy apetitosos y ..sucumben a la tentación. En este nuevo territorio fronterizo , el Papa pone de gobernador a su sobrino Girolamo Riario.
    Además, el Papa nombra de obispo de la ciudad florentina de Pissa (de Lorenzo) a Francesco Salviati     ( también pariente de los Pazzi). A Lorenzo no le gustó esta elección y lo echó de la ciudad.

Lorenzo y Juliano de Médici.
    Con este ambientito los hermanos Medici acuden a esa misa rodeados de enemigos: los Pazzi, Francisco Salviati, Girolamo Riario....todos los quieren matar y quedarse con el poder de Florencia.
     Nada más terminar la misa en la Catedral de Santa Maria dei Fiore se abalanzan sobre Juliano dandole 19 puñaladas  ( hasta los sacerdotes , instigados por el Papa, participaron) y allí, en las escaleras góticas bajo el campanile, se desangró hasta morir el bello Juliano : "Il pensaroso". Mientras su hermano Lorenzo consigue huir encerrándose en una sacristía mientras llegan los apoyos. Y llegan....
    Sobrevive el hermano fuerte y guerrero: Lorenzo; y muere el poeta, cortesano, vividor, y amante Juliano....El bello Jiuliano era conocido en Florencia porque había conseguido seducir a Simonetta Vespucci ( sobrina de Americo Vespuccio quien le dió nombre al continente americano!). Botticelli la trajo a Florencia como modelo y allí toda la corte sucumbió a su belleza, incluído Juliano el vividor y juerguista.
    Se dice que todas las mujeres que pinta Boticelli se parecen a ella...Se dice que también estaba enamorado de ella. Sin embargo Boticelli tuvo que pintar un estandarte con su retrato para que Juliano , su mecenas, acudiera a unas justas y así la conquistase.

Venus y Marte, de Botticelli , donde se supone que se retrata a Juliano y Simonetta.
    Parece ser que Miguel Servet, médico español, que por allí pasaba... también sucumbió a sus encantos...por lo menos así aparece en la novela de Frak Slaughter La Venus del cuadro
    Simonetta murió otro 26 de Abril poco después de casarse con Juliano.
   
    Volviendo a la Conjura de los Pazzi.
    El golpe de estado fracasa y cuando se entera el pueblo Florentino del horrendo regicidio sale enfurecido  a perseguir a los conjurados:  Francisco de Pazzi fué arrojado desde una ventana (defenestrado) y rematado por la muchedumbre , pasearon su cuerpo por las calles y lo tiraron al río Arno.El obispo Salviati fué ahorcado de los muros del Palacio de la Signoría. Lorenzo pidió a la multitud que abandonaran la violencia pero muchos de ellos fueron capturados y asesinados. El propio Lorenzo protegió a Girolamo Riario, sobrino del Papa.

   Lo más extraordinario es que acompañando a Lorenzo y Jiuliano caminaba Federico de Montefeltro, Duque de Urbino y condotiero del papado. Jamás nadie sospechó de él y nunca nadie lo relacionó con el atentado. Sin embargo en el año 2004 , un historiador descubre una carta cifrada como Federico de Montefeltro estaba plenamente implicado en la conjura y había puesto 600 hombres a las afueras de la ciudad esperando la señal de actuar cuando el condotiero ordenase. Piero de la Francesca lo retrató desde su lado bueno ya que en una de sus primeras campañas había perdido un ojo y media nariz.
La historia está viva librófag@s!

    Recientemente en el videojuego Assassin's Creed II se retratan los hecho de la conspiración, siendo el personaje jugable Ezio Auditore clave en el fracaso de la misma, cuando Francesco Pazzi asesina a Juliano de Médici, Ezio salva a su hermano Lorenzo de los sicarios de Francesco y lo escolta con vida hasta su casa, más tarde, asesina a Francesco y lo ahorca frente a la enfervorizada muchedumbre.

     Leonardo da Vinci , como ciudadano florentino, vivirá esta conspiración y muchas otras posteriores. Fué apadrinado por Lorenzo de Medici, Lorenzo el Magnifico , junto con otros artistas florentinos: Verrochio, Botticelli, Ghiberti, Donatello.... y por su hijo : el futuro Papa León X. Su excepcional inteligencia lo relaciona , a veces , con teorías religiosas ocultas . Aquí teneis un fragmento del libro El Código Da Vinci en el que se explica la simbología oculta en el frexco de La última cena.
Retrato del conjurado Bernardo di bandino Baroncelli, ejecutado en Florencia. Por Leonardo da Vinci.

martes, 17 de abril de 2012

LA MIGRACIÓN EN ESPAÑA

En unas pocas décadas, España ha pasado de ser un país emisor de emigrantes a ser un receptor de flujo migratorio. A partir de 1973, con la crisis del petróleo, la emigración de españoles al extranjero empezó a dejar de ser significativa y se produjo el retorno de muchos emigrantes españoles que se mantiene hoy en día; hecho que se cree que ha sido forzado por el descenso del atractivo laboral de los países de acogida y otras relacionadas con asuntos de pensión de vejez.[cita requerida]
El restablecimiento de la democracia coincidió con una fase de relativo equilibrio en los saldos migratorios netos, que se prolongó hasta mediados de los años 1990. En la actualidad se piensa también que las nuevas generaciones de españoles nacidos en el extranjero retornan debido principalmente a un sentido más favorable de la relación trabajo-valor que resulta más atractiva por el Euro.[cita requerida]
Junto con el dinamismo que ha mostrado la economía española desde entonces, se cuenta el fuerte crecimiento de la inmigración no española. Desde el año 2000, España ha presentado una de las mayores tasas de inmigración del mundo (de tres a cuatro veces mayor que la tasa media de Estados Unidos, ocho veces más que la francesa. En el año 2005 sólo era superada en términos relativos en el continente europeo por Chipre y Andorra.[3] En la actualidad, sin embargo, su tasa de inmigración neta llega sólo al 0,99%, ocupando el puesto número 15 dentro de la Unión Europea.[4] Es además, el noveno país con mayor porcentaje de inmigrantes dentro de la misma, por debajo de países como Luxemburgo, Irlanda, Austria o Alemania.[5]
España es, además, el décimo país del planeta que más inmigrantes posee en números absolutos, por detrás de países como Estados Unidos, Rusia, Alemania, Ucrania, Francia, Canadá o el Reino Unido.[6] En los cinco años posteriores, la población extranjera se había multiplicado por cuatro, asentándose en el país casi tres millones de nuevos habitantes. Según el censo de 2009, el 12% de los residentes en España era de nacionalidad extranjera. A causa de la crisis económica que atraviesa España, del 2010 al 2011, se produjo un descenso por primera vez en la historia de 37.056 personas en cifras absolutas.[7]
En 2011, la población de origen foráneo representaba el 14,1% de una población total registrada de 47,1 millones de personas. Esto constrata con mediados de los años 90, cuando su número era de cerca de un millón y su porcentaje rondaba el 2,5% de la población total.[8] Durante la última década el origen de los inmigrantes se ha diversificado. En enero de 1998, los inmigrantes provenientes de la UE-15 constituían el 41,3% del total de residentes no nacidos en España. En enero de 2011, su porcentaje suponía menos del 20%. Al mismo tiempo, el mayor aumento lo registraban los inmigrantes de países europeos no incluidos en la categoría UE-15, especialmente aquellos provenientes del este europeo.
El número de inmigrantes europeos de países fuera de la UE-15 entre 1998 y 2011, y su peso porcentual en el total de la inmigración pasó de 6,6% a 21%. Considerando los países de origen de la inmigración vemos que en 1998 las cinco nacionalidades dominantes eran marroquíes (190.497), franceses (143.023), alemanes (115.395), británicos (87.808) y argentinos (61.323). En 2011 esta lista era: rumanos (809.409), marroquíes (766.187), ecuatorianos (478.894), británicos (392.577) y colombianos (372.541)

jueves, 12 de abril de 2012

EL MUNDO HIZO CRACK

    Los dulces años 20 generalizaron un mundo industrial de consumo, donde las familias se compraban un Ford T y las mujeres bailaban y fumaban en los bares al ritmo del Jazz y Charleston. Florecen las mafias al amparo del contrabando (gangsters) y nacen las grandes fortunas construídas por la especulación.
Flapper con la moda de los años 20 o vintage.
   El escritor Scott Fotgerald refleja el lujo de la aristocracia estadounidense en este capítulo del El Gran Gatsby . Además , en este fragmento describe el mundo del jazz y de las  flappers ( mujeres sin corsé, con el pelo y los vestidos cortos,muy maquilladas ,cómodas para moverse e ir al trabajo,  que bailan y hacen deporte...mujeres modernas).
Ficha policial del gangster Al Capone que asesina a siete mafiosos rivales el 14 de Febrero de 1929 en Chicago ( Matanza de San Valentín). Nunca se le incriminará por este ni por otros delitos. termina en Alcatraz condenado por evasión de impuestos.
   Sin embargo , la especulación llevó a este opulento mundo hacia la gran crisis de 1929 . La bolsa de Nueva York se hundió y con ella la economía estadounidense y la de otros países.  Comienza una etapa de miseria y desesperación conocida como la Gran Depresión . Jonh Steinbeck , Premio Nobel de Literatura, retratará este mundo gris en numerosas novelas como : Las uvas de la ira.
Famosa fotografía de Dorothea Lange, de una familia de jornaleros sin empleo.

    Tras este Jueves negro en el que se hundió la bolsa , miles de hombres y mujeres deambulaban sin trabajo por las calles. Aumentó el alcoholismo, la violencia y el número de suicidios. Es fácil imaginar esas frias calles de las ciudades grises donde la gente solitaria y abatida se refugiaba en tuburios llenos de humo para ahogar sus penas en whisky mientras sonaba el swing triste de Billie Holiday , los blues de Bessie Smith, o la música del famoso trompetista Louis Armstrong. Las marquesinas de los cines anunciarían películas de los hermanos Marx (os dejo  la famosísima escena del camarote de la película Una noche en la ópera ) . También triunfaba Charles Chaplin con las películas de Charlot , aquí teneis un famosísimo fragmento de Tiempos modernos en el que critica el dominio de las máquinas sobre el hombre . Los 19 cines y teatros de Broadway (la calle principal de Manhatan) no dejaban de proyectar grandes éxitos del cine, musicales y conciertos. Diversión para los malos tiempos....
   Pintores como Edwuard Hopper retratan el mundo real . Aquí teneis una bellísima  presentación con la famosísima canción de Benny Goodman " Sing, Sing, with a swing".

Espero que disfruteis librófa@s y baileis mucho!!!

martes, 10 de abril de 2012

LA TIERRA DE LAS CUEVAS PINTADAS

LA ÉPOCA PREHISTÓRICA

                                                   

Ayla, la protagonista de  LA TIERRA DE LAS CUEVAS PINTADAS, es una niña cromañón criada por un grupo de neandertales llamados el Clan del Oso Cavernario. Los cromañón  se estaban extendiendo en Europa y Asia provenientes de África. Tenían características físicas y de inteligencia diferentes a los neandertal, pero supieron adaptarse perfectamente al clima y encontraron muchas posibilidades de caza, lo que aseguró su supervivencia. Al tiempo que los cromañón se hacían más numerosos, los neandertal fueron extinguiéndose hasta desaparecer hace 30.000 años.

Inquieta y ávida de conocimiento, Ayla se encuentra en su camino con Jondalar, un chico de la tribu de los zelandonii, que está al borde de la muerte. La joven lo lleva a su cueva y le cura las heridas, y así dejará de estar sola.

La historia de Ayla se desarrolla hace miles de años, en la Edad de Hielo. Los refugios naturales como las cuevas eran vitales para la supervivencia no solo de los seres humanos sino también de muchas especies animales. Los neandertales, como los miembros del Clan del Oso Cavernario, eran una especie adaptada para este clima, con unas condiciones físicas que los hacían especialmente aptos para resistir en este mundo.

 Os dejo este  fragmento donde se narra como cazaban en grupo en esta época de la historia.  También  un enlace donde podéis conocer las principales cuevas de Andaucía con arte rupestre.  
             

                                                  
                                                                                           

FRAGMENTO DE “LA TIERRA DE LAS CUEVAS PINTADAS” DE JEAN M. AUEL
 Y eso era todo: doce hombres y mujeres dispuestos a dar caza
a un número semejante de leones, animales más rápidos, fuertes
y feroces, que vivían de cazar a presas más débiles. Ciertas dudas
empezaron a asaltar a Ayla, y un escalofrío de temor recorrió su
cuerpo. Se frotó los brazos y sintió el vello erizado. ¿Cómo podía
siquiera ocurrírseles a doce frágiles humanos atacar a una manada
de leones? Miró al otro carnívoro, el que ya conocía, y le indicó
 que permaneciera con ella, pensando: «Doce personas… y
Lobo».
–Bien, vamos allá –dijo Joharran–, pero todos juntos.
Los doce cazadores de la Tercera y la Novena Caverna de los zelandonii
se encaminaron, todos a una, hacia la manada de felinos
descomunales. Iban armados con lanzas provistas de afiladas puntas
de sílex, hueso o marfil lijado hasta dejar bien aguzado el extremo.
Algunos llevaban lanzavenablos capaces de arrojar una
lanza a una distancia mucho mayor y con más fuerza y velocidad
que arrojándola a mano, pero ya antes habían matado leones simplemente
con lanzas. Acaso esa fuese una prueba para el arma de
Jondalar, pero sería una prueba aún mayor para el valor de quienes
cazaban.
–¡Fuera! –vociferó Ayla cuando se pusieron en marcha–. ¡No os
queremos aquí!
Otros imitaron la cantinela, o variaciones de la misma, profiriendo
exclamaciones y gritos en dirección a los animales conforme
se aproximaban, ordenándoles que se marcharan.
En un primermomento, los felinos, jóvenes y viejos, se limitaron
a observarlos. De pronto, algunos comenzaron a moverse: se adentraban
en la hierba que tan bien los ocultaba y volvían a salir, como
si no supieran qué hacer. Los que se retiraron con sus crías volvieron
después sin ellas.
–Parece que no saben qué pensar –comentó Thefona desde el
centro de la partida de caza, sintiéndose un poco más segura que al
principio, pero cuando de repente el enorme macho les gruñó, todos
se sobresaltaron y pararon en seco.
–No es momento para detenerse –exhortó Joharran, siguiendo
adelante.
Reanudaron la marcha, al principio en una formación un poco
más vacilante, pero volvieron a estrechar filas conforme avanzaban.
Los leones se movieron, algunos volviéndoles la espalda y desapareciendo
entre la hierba alta, pero el macho gruñó de nuevo y se
mantuvo firme en su sitio, empezando a resonar dentro de él el inicio
de un rugido. Otros varios grandes felinos se situaron detrás de
él. Ayla percibía el olor delmiedo entre los cazadores humanos, y tenía
la certeza de que los leones también lo olfateaban. Ella misma
sentíamiedo, pero el temor era algo que las personas podían vencer.
–Creo que esmejor que nos preparemos –dijo Jondalar–. Esemacho
no parece muy contento y tiene refuerzos.
–¿Puedes alcanzarle desde aquí? –preguntó Ayla. Oyó la sucesión
de sonidos que solían preceder el rugido de un león.
–Posiblemente –respondió Jondalar–, pero preferiría estar más
cerca más para no errar el tiro.
–Y yo no sé si acertaré a esta distancia. Tenemos que acercarnos
–instó Joharran, y continuó su avance.
Los demás se apiñaron y lo siguieron, sin dejar de gritar; aun así,
Ayla pensó que sus voces sonaban más vacilantes a medida que se
aproximaban. Los leones cavernarios quedaron inmóviles y parecieron
tensarse mientras observaban a esa extraña manada que no
se comportaba como los animales de presa.
De pronto todo se aceleró.
El gran león macho rugió, un sonido ensordecedor y pasmoso,
sobre todo desde tan cerca. Se echó a correr hacia ellos, y cuando se
disponía a saltar, Jondalar arrojó su lanza.
Ayla había permanecido atenta a la hembra situada a la derecha
de Jondalar. Poco más o menos en el momento en que él hacía su
lanzamiento, la leona emprendió la carrera, dispuesta a atacar.
Ayla dio un paso atrás y apuntó. Casi sin darse cuenta, levantó
el lanzavenablos ya armado y arrojó la lanza. Para ella era un acto tan
natural que ni siquiera parecía un movimiento intencionado. Jondalar
y ella habían utilizado el arma durante todo un año, en el viaje
de vuelta a la caverna de los zelandonii, y ella poseía tal destreza
que usarla era casi una acción espontánea.
La leona saltó, pero la lanza de Ayla la alcanzó en pleno vuelo
desde abajo, alojándose con firmeza en su garganta y causándole
una herida mortal. La sangre manó a borbotones de la leona desplomada
en tierra.
Ayla se apresuró a sacar otra lanza del carcaj y la colocó de inmediato
en el lanzavenablos, mirando alrededor para ver qué más
ocurría. Vio volar la lanza de Joharran, y al cabo de un instante siguió
otra. Advirtió que Rushemar, por su postura, acababa de tirar.
Vio caer a otra leona enorme. Una segunda lanza hirió a la bestia
antes de tocar el suelo. Otra hembra se acercaba. Ayla disparó, y vio
que alguien más había lanzado poco antes que ella.
Sacó otra lanza y la colocó, asegurándose que la encajaba bien:
la punta, que iba acoplada a un trozo de asta ahusado cuya función
era desprenderse del asta principal de la lanza, quedó afianzada,
y el orificio del extremo opuesto del asta estaba bien ajustado al
gancho en la base del lanzavenablos. Volvió a mirar alrededor. El
enorme macho había caído, pero aún se movía; sangraba pero no
había muerto. Su hembra sangraba también, pero permanecía inmóvil.
Los leones desaparecían entre la hierba tan deprisa como podían,
y al menos uno de ellos dejó un rastro de sangre. Los cazadores
humanos, reagrupándose, echaron una ojeada en torno y empezaron
a sonreírse.
–Creo que lo hemos conseguido –dijo Palidar, y en su cara comenzó
a dibujarse una amplia sonrisa.
Nada más pronunciar estas palabras, un amenazador gruñido
de Lobo captó la atención de Ayla. El lobo se apartó rápidamente de
los cazadores humanos, seguido de cerca por Ayla. El macho, sangrando
profusamente, se había levantado y avanzaba otra vez hacia
ellos. Con un rugido, saltó hacia el grupo. Ayla casi palpó su
cólera, y no podía reprochársela.
Justo cuando Lobo llegó ante el león y se dispuso a atacar, manteniéndose
entre Ayla y el gran felino, ella arrojó la lanza con todas
sus fuerzas. Vio otra disparada al mismo tiempo. Las dos dieron en
el blanco casi simultáneamente con un ruido sordo. Tanto el león
como el lobo se desplomaron. Ayla ahogó una exclamación al verlos
caer bañados en sangre, temiendo que Lobo estuviese herido.


sábado, 31 de marzo de 2012

LA ESPAÑA DE LOS REYES CATÓLICOS. TORQUEMADA

Uno de los personajes más siniestros de la historia de España es fray Tomás de Torquemada que fue el Inquisidor General de Castilla y Aragón en el siglo XV y confesor de la reina Isabel la Católica.

 El nombre de Torquemada, como parte de la leyenda negra de la Inquisición española, se ha convertido en un apodo para la crueldad y el fanatismo al servicio de la religión. Los «herejes» (cualquier persona que no comulgara con las ideas católicas) y los conversos (que se convertían en católicos para evitar la persecución) fueron sus principales objetivos, pero todo aquel que osara hablar en contra de la Inquisición era considerado sospechoso.

Como en anteriores lecturas, podéis obtener más información en los enlaces que os dejo.

Este relato está tomado de una de las mejores novelas históricas de la España de los Reyes Católicos, espero que os guste.
                                          
                  Tomás de Torquemada, Primer Gran Inquisidor de España


 Adaptación de “Torquemada: el alma de un siglo”, de Siegfried Obermeier (Planeta, 2006)


Valencia, junio de 1492

Todos los judíos de Castilla y Aragón escucharon los reiterados

anuncios de los heraldos reales en las plazas del mercado,

acompañados por el redoble de los tambores: quien todavía no

hubiera salido del país el 31 de julio, estaba condenado a

muerte, a no ser que se hubiera bautizado. Muchas antiguas

familias judías no pudieron creérselo y pensaron que se trataba

de una ingeniosa maniobra de los reyes. Pero más tarde

descubrieron que no se trataba de un ardid, sino que la cosa iba

a vida o muerte, y muchos de aquellos que esperaron

demasiado vieron aterrorizados que sus vecinos cristianos, con

los que sus padres y abuelos habían vivido siempre en paz,

apreciaban de repente el lado positivo de la situación y se

aprovechaban desvergonzadamente. Casas, tierras, viñedos y

huertos se vendieron por unos pocos ducados, ducados que los

capitanes en los puertos estaban esperando ya con la mano

tendida. Más de la mitad de los judíos españoles eligieron la vía

marítima para emigrar a Italia o Flandes, África, Siria o

Palestina. El sultán turco Bajacid intentó incluso atraer al mayor

número posible de esos emigrantes a su país y manifestó

públicamente:

-¿Decís que Fernando es un rey inteligente? Ha hecho pobre a

su país y rico al nuestro. Aquellos judíos que no estaban

dispuestos a salir de la península fueron a Portugal, donde era

preciso pagar ocho ducados por cabeza para poder entrar,

aunque la estancia estaba limitada a ocho meses. No era más

que un aplazamiento, pero las majestades españolas no

ahorraron reproches al rey Juan, su "querido primo". Éste

disfrutaba de la cálida lluvia de ducados y hacía oídos sordos.

En él sobrevivía el espíritu de Enrique el Navegante y

necesitaba el dinero para nuevas expediciones a África.

Pero las cuentas de Fernando e Isabel también parecía que

salían redondas. Un auténtico río de oro entró en sus arcas,

pues había numerosas posibilidades de quitarles el dinero a los

judíos durante su emigración, como por ejemplo mediante

elevadas cuotas fijas por impuestos no satisfechos, las

confiscaciones de bienes o de dinero, oro y joyas.

Desesperados, los judíos intentaban tragarse las monedas de

oro o las escondían en los lugares más íntimos de su cuerpo

para no ser mendigos en su nueva patria. El tesorero Luis de

Santángel y su mano derecha, David Marco, trabajaron con dos

docenas de ayudantes en el cómputo y registro de esas

fortunas. David era capaz de trabajar de dieciocho a veinte

horas sin descanso y comer sólo un trozo de pan. Cuando su

cuerpo ya no podía más, sentía un velo gris cubriéndole los ojos

y entonces bostezaba furtivamente. Pero al cabo de cuatro o

cinco horas de sueño, aparecía de nuevo alegre y descansado

en el despacho.

Al final de la larga jornada, cuando los ayudantes ya se habían

ido a dormir, Santángel le preguntó a su secretario:

-Qué, ¿y ahora qué? ¿Crees que Nuestras Majestades son ya

los monarcas más ricos de Europa?

David parpadeó y reprimió un bostezo.

-Aún no hemos terminado los cálculos. Ya han entrado unos

tres millones de maravedíes; a finales de año serán unos siete u

ocho millones en total. ¡Dinero en efectivo! Luego hay que

añadirle lo mismo en concepto de valores inmobiliarios y

terrenos.

Santángel miró a su hombre de confianza con curiosidad.

-¿No te afecta todo el sufrimiento y la pobreza que se esconde

detrás de esas sumas?

David levantó la mirada y sus ojos estaban ocultos tras un velo

gris de cansancio y extenuación.

-La responsabilidad es de otros- murmuró.

-¿No apruebas la orden de expulsión?

David meneó la cabeza sin decir nada. Santángel se sentó.

-Otros consideran que fue una medida acertada, y las arcas

rebosantes del Estado les dan la razón. Voy a hablar conmigo

mismo, David, y no espero que me respondas. Se me ocurre

una metáfora. Imagínate un campesino que ha sembrado trigo

en su campo pero que no espera hasta que maduren los frutos,

sino que corta los tallos aún verdes para darlos de comer a sus

vacas. Éstas engordan, dan mucha leche y cuando llega el

tiempo de la cosecha del trigo las mata una tras otra, come

carne cada día y cambia la carne por pan. Poco después ya no

queda nada en los establos y en las tierras; el campesino vende

sus tierras y se ve obligado a mendigar, porque sólo ha pensado

en el hoy y no en el mañana. Nuestros reyes se comportan así.

Les interesa reunir mucho dinero rápidamente y olvidan por

completo que nuestros judíos han alimentado una buena parte

del comercio y de la economía, sin hablar de su importancia en

el campo de las ciencias. Dentro de tres años, a lo sumo,

veremos los efectos de esta decisión y entonces se iniciará una

decadencia que no quiero imaginar. ¿Quién puede reemplazar

unas valiosas relaciones con el extranjero como las que sólo

podían mantener los comerciantes judíos con otros en Flandes,

Alemania e Italia e incluso en el imperio otomano? Nuestros

hidalgos son demasiado orgullosos y vagos como para

ensuciarse las manos con dinero. ¿Quién ha administrado hasta

la fecha las cajas de nuestros Grandes? ¡Judíos y conversos!

Ahora ya no hay judíos y Torquemada persigue a los conversos

con un celo cada vez mayor. ¿Sabes que parte de ellos han

vuelto a la fe de sus antepasados y que han emigrado? Es

preciso que los dos tengamos mucho cuidado...

Roma, enero de 1493

-Cuando pienso que pasan cuatro o cinco semanas

amontonados como ovejas en un barco, rodeados de océano,

sólo agua, agua, olas...

A David le sacudió un escalofrío y Jacob se rió.

-Sí, hermano, a los Marco nunca nos ha gustado la navegación.

Pero los acontecimientos políticos nos han obligado, a nosotros

y a muchos judíos más; mejor dicho, tu tres veces maldita reina

a la que dios castigará según nuestras Sagradas Escrituras, ojo

por ojo, diente por diente, ha causado tanto sufrimiento y miseria

y es responsable de tanta muerte e injusticia que serían

precisas diez vidas para poder redimirse de sus pecados.

Como súbdito fiel, David tendría que haber respondido con

dureza, y en España probablemente lo habría hecho, pero aquí,

en el círculo de la familia, una familia afectada... buscó las

palabras más indicadas.

-Desde el punto de vista de un judío, posiblemente sea cierto lo

que estás diciendo, pero la reina lo ve desde otro punto de vista.

A causa de los judíos ha habido revueltas en muchas ciudades.

-¡Alimentadas por el clero, fomentadas por la Inquisición,

toleradas por los reyes! ¡Ya basta! De todos modos, ya has visto

que las cosas son diferentes en Roma. Recuérdalo bien para

que veas la diferencia en España.

-¡Ya la veo, no estoy ciego! - dijo David malhumorado.

Este tema siempre producía discusiones entre los hermanos,

aunque éstas no llegaban a ser nunca peleas serias.

Nueve días después de haber sido recibido por el Papa,

aparecieron dos mensajeros y entregaron un pergamino con un

magnífico sello a fray David Marco, en el que se le nombraba

capellán papal... magnánimamente y sólo en esta ocasión libre

de tasas, se apresuró a indicar uno de los mensajeros. Poco

después, pasó el doctor Salmone a entregar un pedido. David le

habló concierto orgullo de su nombramiento. El médico sonrió

reflexivamente tras su larga barba.

-Así que ahora sois miembro de la familia pontificia, ¡os felicito!

Ahora tendréis entrada libre en el Vaticano, estáis autorizado a

leer una misa a la semana en San Pedro y podréis llevar una

cinta púrpura en vuestros hábitos sacerdotales.

En su primer encuentro con el Papa, éste le entregó varias

cartas para ser entregadas en España, y días después embarcó

en el puerto de Génova con dirección a Barcelona. Portaba una

carta para los Reyes Católicos y otra para fray Tomás de

Torquemada, quien llevaba varias semanas residiendo en el

convento de Santa Cruz de Ávila. Allí le dijeron a David que fray

Tomás estaba en Toledo para presidir un tribunal de la

Inquisición, pues para el día de San Pablo se preparaba un gran

auto de fe.

Toledo, junio 1493

David se dirigió al convento de San Juan de los Reyes para

entregar la carta a Torquemada. Lo llevaron ante el Inquisidor

General. Su rostro estrecho de rasgos acentuados y sus ojos

hundidos de fanático, que normalmente expresaban tranquilidad

ascética y una confianza inquebrantable en sí mismo, se había

transformado y estaba marcado por la desconfianza y la

inquietud.

- ¿Una carta del Papa?

Cogió la carta con la punta de los dedos y se la tendió a su

secretario, mientras miraba a David con una mezcla de

desconfianza e interés.

-Os conozco, fray David Marco, sois el secretario de Luis de

Santángel. Un hombre malvado, ¡muy malvado! ¿A cuántos de

ellos habré enviado a la hoguera? ¿Doce? ¿Catorce? Pero

vuestro patrono es el protegido del rey Fernando... por ahora.

Pero un día él también... Pues bien, fray David, vos también sois

judío, ¿o me equivoco?

-Sí, judío de nacimiento y cristiano de convicción. La limpieza,

señoría, es una sueño imposible de realizar, pues apenas hay

españoles sin antepasados judíos o moros... como vos mismo.

No quería decirlo, pero algo en su interior le empujó a hacerlo.

Torquemada hizo un gesto con la mano.

-¡Viejas historias! Nos interesan aquellos judíos que se hicieron

bautizar para quedarse aquí, disfrutar de todas las ventajas de

los cristianos y seguir con su fe anterior. Cuando el cabello aún

no se ha secado tras el bautizo, ya siguen celebrando sus

malditas fiestas, comen pan Ácimo, evitan la carne de cerdo y

hacen como si nada hubiera ocurrido. Pasado mañana los

veréis arder, fray Marco, en la Plaza Mayor, a los ojos de Dios;

quemarán veintiocho pecadores, entre ellos siete mujeres.

¡Arderán, arderán, arderán! ¡Tal como está escrito! Habrá júbilo

en el cielo y en este mundo y Dios... ¿qué? ¿Qué quieres?

El secretario se inclinó profundamente.

-La carta, señoría, el breve de su Santidad... es auténtico.

-¿Auténtico? Pues veamos qué dice.

El pesado sello con las llaves de San Pedro quedó colgando

cuando Torquemada se acercó a la ventana. Allí se quedó largo

rato, se volvió lentamente, fue al sillón y se sentó. En su rostro

había aparecido una profunda satisfacción y el esbozo de una

sonrisa satisfecha.

-Puesto que lo sabrá toda España quiero que seáis el primero

en conocer la noticia: Su Santidad, el papa Alejandro VI, se ha

dignado a lanzar sobre mí la excomunión. ¡Tomás de

Torquemada ha sido excomulgado! Es la justa paga a un

cristiano que cumple con su deber, ¿no es cierto? Vos, fray

Marco, podéis informar en seguida a los Reyes Católicos de esa

novedad: ¡Tomás de Torquemada ha sido excomulgado! Id con

Dios y decidle a vuestro patrono que espero volver a verlo

pronto, ¡pero no en la corte ni en su palacio de Valencia! Por

cierto... ¿no queréis quedaros hasta el día de San Pablo y ver

arder a los herejes? Podría reservaros un lugar de honor.

-No, Señoría, me esperan en Barcelona.

Una horrenda sonrisa recorrió su demacrado rostro de asceta,

una sonrisa, se imaginó David, como la que esbozaría el diablo

al cobrarse otra alma.

-Quizá también sigáis siendo judío en secreto, fray Marco. ¿Qué

mejor manera de ocultarlo que bajo los hábitos sacerdotales?

David salió en silencio, deseando que el Papa hubiera destituido

a este terrible fanático y desterrado a un convento alejado del

mundo.

Mientras salía por el oeste de la ciudad montado en su mulo vio

a ciudadanos corriendo cargados de leña hacia la Plaza Mayor.

La Inquisición prometía la recompensa celestial a cualquiera

que colaborara libre y activamente en los autos de fe y, de este

modo, hombres acostumbrados a ser servidos cargaban con los

rostros encendidos pesadas cargas de leña para levantar la

hoguera. Para quemar a veintiocho personas se requería un

brasero de dimensiones gigantescas.

David se propuso tomarse en serio la abierta amenaza de

Torquemada sobre él y su patrono, pues le veía capaz de llamar

a media España ante el tribunal de la Inquisición.

Matarlo sería un acto en defensa propia. David no estaba en

contra de la Inquisición, pero le aterrorizaba cualquier tipo de

fanatismo; además, se sentía amenazado personalmente.

Tomás de Torquemada pidió a su secretario que saliera. Sus

dedos huesudos jugaron con la cruz de madera en su pecho, la

apretaron y la estrujaron como si quisieran sacarle una

confesión.

“Sé que seguirás mudo”, pensó, “y quien quiera escucharte se

verá forzado a abrirte el corazón y cerrar los oídos”. Cayó de

rodillas y fijó su mirada en el crucifijo de la pared.

-Tu representante en la tierra ha lanzado sobre mí la

excomunión y le debo obediencia. Pero no estoy seguro de que

no hayas sentado al Anticristo en la silla de Pedro para

ponernos a prueba a todos. Es posible que el Papa haya

comprado su cargo, dicen que es incapaz de leer una misa

correctamente, dicen que ha convertido el Vaticano en un

prostíbulo. ¿Es posible que semejante persona sea tu

representante, oh, Señor?

También la cruz de la pared siguió muda, a pesar de que

Torquemada le abriera su corazón. Pero él mismo respondió: si

semejante Papa te excomulga puedes considerarlo un cumplido

y reflexionó cuidadosamente quién podría haberlo acusado ante

el Papa. ¿El Rey? No, jamás lo habría hecho sin consultar a

Isabel. ¿El Cardenal Mendoza? Era demasiado inteligente y no

se comprometería; además habría elegido otros métodos para

intrigar. Otros nombres pasaron por su cabeza, pero los excluyó

todos a excepción de uno: Luis de Santángel, el tesorero de los

Reyes. Sólo podía haber sido él, sólo él era capaz de algo así,

pues tenía razones sobradas.

-¡El que ha sido judío siempre seguirá siendo judío!

Torquemada murmuró estas palabras lleno de odio mientras

miraba la cruz de la pared.

-¡El que ha sido judío siempre seguirá siendo judío!

Esta vez Cristo le habló: “¡Olvidas, hijo mío, que yo también nací

y morí siendo judío!”, pero Torquemada no lo oyó, pues su

corazón había vuelto a cerrarse y deseaba vengarse. Llamó a

un joven dominico que le admiraba y adoraba como a un santo e

intentaba seguir su imagen en todo.

-Es preciso averiguar dónde y cómo podemos apoderarnos de

este Santángel. Ve a Valencia, habla con la gente, no ahorres

dinero ni buenas palabras ni, si hiciera falta, las amenazas. Es

imposible que un hombre como él no tenga enemigos, personas

que le deban dinero, que le odien y teman. ¡Necesitamos

testigos! ¡Testigos!

Con la mirada brillante, el joven monje miró a su señor y

maestro.

-¡Yo los encontraré!